El arte de maridar como un español
España es un paraíso vinícola con más de 400 variedades de uva y 70 Denominaciones de Origen (D.O.). Pero ¿cómo elegir el vino perfecto para cada plato sin volverse loco? En este artículo, hablamos sobre:
- Reglas básicas de maridaje y cuándo romperlas.
- 15 combinaciones clásicas y modernas, desde gazpacho hasta sushi de jamón.
- Errores que arruinan la experiencia, según sumilleres como María José Huertas.
- Dónde comprar vinos españoles online y cómo servir como un profesional.
Breve historia del vino en la Península Ibérica, de los fenicios a las estrellas Michelin
Desde las remotas costas donde los fenicios plantaron las primeras vides hace milenios, el vino ha fluido como un río constante en la historia de España, los romanos, con su ingeniería y cultura, expandieron los viñedos por toda Hispania, exportando ánforas llenas de caldos que deleitaban paladares en todo el Imperio. Tras un paréntesis medieval, la reconquista trajo consigo un nuevo florecer, con monasterios y nobles cultivando con esmero las uvas.
El Nuevo Mundo abrió horizontes, llevando la vid española a tierras lejanas. Sin embargo, la filoxera en el siglo XIX casi borra este legado, pero la astucia y la innovación permitieron renacer los viñedos. Hoy, España es un mosaico de terroirs, desde las secas laderas de Priorat hasta las verdes Rías Baixas, produciendo vinos que conquistan sumilleres y acumulan estrellas Michelin, un testimonio líquido de una historia rica y apasionante (no existe estrella Michelin de vinos).
Desde las costas donde los fenicios, allá por el siglo XI a.C., introdujeron las primeras vides, el vino comenzó su largo y fascinante viaje en la península ibérica. Los romanos, con su visión estratégica, no solo adoptaron esta tradición sino que la expandieron por toda Hispania, reconociendo la calidad de los vinos locales y convirtiéndolos en un importante producto de exportación. Las ánforas llenas de vino hispano navegaban por el Mediterráneo, deleitando paladares en los rincones más remotos del Imperio.
Tras la caída de Roma y durante la Edad Media, la viticultura encontró refugio en los monasterios, donde monjes dedicados preservaron las técnicas y variedades de uva, asegurando la continuidad de este arte. Con la Reconquista, los viñedos resurgieron con fuerza, impulsados por la nobleza y una creciente apreciación por el buen vino. El descubrimiento de América abrió nuevos mercados, llevando la influencia vinícola española a tierras lejanas.
El siglo XIX trajo consigo un desafío devastador, la plaga de la filoxera. Este minúsculo insecto amenazó con borrar siglos de tradición, pero la ingeniosidad y la adopción de patrones de vid americana resistentes permitieron una asombrosa recuperación. Hoy, España se erige como un mosaico de terroirs, cada uno con su propia identidad y ofreciendo vinos únicos, desde la robustez de Ribera del Duero hasta la frescura de las Rías Baixas y la complejidad del Priorat. Estos caldos, fruto de una rica historia y una pasión renovada, conquistan a sumilleres de todo el mundo y maridan exquisitamente con la alta cocina, adornando las mesas de los restaurantes con estrella Michelin como testimonio de una herencia vinícola viva y vibrante. El vino español continúa su evolución, uniendo tradición e innovación en cada sorbo.
Orígenes antiguos e hitos de nuestra historia con el vino
- Siglo VII a.C.: Los fenicios introdujeron el vino en la Península Ibérica.
- Época romana: Exportación de vinos de Tarraco (Tarragona) a todo el Imperio.
- 1850: Nace el Rioja, el vino más internacional de España.
- 2013: Priorat y Ribera del Duero entran en el club de los «vinos de culto» mundiales.
España es el tercer productor de vino del mundo, pero solo el 40% se exporta. ¡Bebemos mucho en casa!
Reglas básicas de maridaje y cuándo ignorarlas

Adentrarse en el arte del maridaje es descubrir cómo vino y comida pueden realzarse mutuamente, creando una experiencia gastronómica sublime. Aunque no existen reglas inquebrantables, comprender algunos principios básicos puede transformar tus comidas. Desde la intensidad de sabores hasta la acidez y los taninos, cada elemento del plato y la copa juega un papel crucial. Exploraremos cómo buscar armonía entre texturas y aromas, cómo los vinos pueden limpiar el paladar o complementar la riqueza de un plato, y cómo, en última instancia, la mejor regla es el disfrute personal. Acompáñanos en este viaje de descubrimiento para potenciar tus sentidos y celebrar la unión perfecta entre la mesa y la copa.
Partimos de tres principios clásicos
- 1. Peso con peso: Un plato contundente como el cocido, necesita un vino estructurado, un Rioja Reserva es una buena opción.
- 2. Acidez con grasa: Vinos ácidos como el Albariño, cortan la grasa del jamón o quesos curados.
- 3. Dulce con picante: Un Moscatel dulce equilibrará el picante de las patatas bravas.
Cuando romper las reglas
Las reglas del maridaje son guías valiosas, pero la experimentación y el gusto personal abren un universo de posibilidades. Se pueden romper cuando se busca un contraste audaz que despierte el paladar, como un vino dulce con un queso azul intenso. También, cuando un plato complejo con múltiples sabores encuentra un vino versátil que los equilibra a todos, desafiando maridajes más específicos. A veces, la tradición regional sugiere combinaciones inesperadas que funcionan a la perfección. En última instancia, la regla de oro es el disfrute: si la combinación te deleita, cualquier «norma» puede ser deliciosamente transgredida.
- Contrastes audaces: Un Cava Brut con sushi de aguacate y ventresca de bonito.
- Maridajes locales: En Galicia, el ribeiro (vino ácido) se toma con lacón con grelos (plato graso).
15 combinaciones de maridaje infalibles para tapas y postres

El maridaje de vino y comida es un arte sutil donde la armonía entre sabores y texturas puede elevar una simple comida a una experiencia memorable. Si bien existen principios clásicos, la riqueza de la gastronomía española, con su diversidad de ingredientes y preparaciones, invita a explorar combinaciones que van más allá de lo convencional. Desde la frescura de un blanco con un plato ligero hasta la robustez de un tinto con guisos contundentes, cada elección puede realzar o complementar los sabores en el paladar. Acompáñanos en este recorrido por algunos de los platos más emblemáticos de España y descubre sugerencias de maridaje que celebran la riqueza de su cocina y la excelencia de sus vinos.
Sugerencias de Maridaje para Platos Españoles:
- Tortilla de Patatas: Un vino blanco joven y fresco como un Verdejo de Rueda o un Txakoli del País Vasco, cuya acidez limpia el paladar de la untuosidad del huevo y la patata. También un Manzanilla o Fino andaluz aportaría un toque salino interesante.
- Gazpacho: Un Vino de Jerez seco y ligero como un Fino o una Manzanilla, cuya salinidad y notas almendradas complementan la frescura del tomate y las verduras. Un rosado seco y afrutado de Navarra también puede ser una buena opción.
- Fabada Asturiana: Un vino tinto con cuerpo y taninos suaves como un Tinto Joven de Rioja o un Mencia del Bierzo, que puedan equilibrar la riqueza y potencia de las alubias y las carnes.
- Paella: Dependiendo de los ingredientes, un blanco con cuerpo como un Godello gallego o un tinto joven y ligero de la Comunidad Valenciana si lleva carne. Para una paella de marisco, un blanco seco y aromático como un Albariño de las Rías Baixas es ideal.
- Pulpo a la Gallega: Un blanco seco y mineral como un Albariño gallego, cuya acidez y notas salinas realzan la textura y el sabor del pulpo. Un rosado seco del Bierzo también puede funcionar.
- Jamón Ibérico: Un Vino de Jerez seco como un Fino o una Manzanilla, cuyas notas salinas y almendradas realzan la complejidad y el sabor umami del jamón. Un tinto joven y ligero de Rioja también puede ser una opción.
- Gambas al Ajillo: Un blanco seco y aromático como un Verdejo de Rueda o un Albariño de las Rías Baixas, cuya acidez y frescura cortan la intensidad del ajo y complementan el dulzor de las gambas.
- Croquetas: Dependiendo del relleno, un blanco joven y versátil como un Viura de Rioja o un rosado seco de Cigales. Para croquetas de jamón, un Fino jerezano puede ser excelente.
- Pimientos de Padrón: Un blanco seco y ligero como un Ribeiro gallego o un Txakoli del País Vasco, cuya acidez y frescura equilibran el ligero amargor y el potencial picante de los pimientos.
- Bacalao al Pil Pil: Un blanco con cuerpo y cierta untuosidad como un Chardonnay fermentado en barrica de Navarra o un Rueda Superior, que armonice con la textura gelatinosa del bacalao y la emulsión del aceite.
- Cordero Asado: Un tinto con cuerpo y taninos presentes pero elegantes como un Reserva de Rioja o un Ribera del Duero, que complementen la intensidad y la jugosidad de la carne de cordero.
- Crema Catalana: Un vino dulce, pero no excesivamente pesado como un Moscatel de Valencia o un Malvasía canario, cuyas notas frutales y florales armonizan con la dulzura y los toques cítricos del postre.
- Queso Manchego: Un Vino Tinto Joven para quesos tiernos, un Reserva para quesos curados, o incluso un Amontillado jerezano para quesos añejos, resaltando sus diferentes matices.
- Lentejas Estofadas: Un tinto joven y terroso como un Toro joven o un Valdepeñas, que acompañe la rusticidad y los sabores reconfortantes del guiso de lentejas.
- Ensaladilla Rusa: Un blanco seco y fresco como un Verdejo o un Albariño, cuya acidez corta la cremosidad de la mayonesa y complementa los diversos ingredientes.
Espero que estás recomendaciones sean un éxito. ¡Disfruta explorando estos maridajes! y deja tus comentarios con fotos en las redes sociales y te agradeceremos que etiquetes a @guisarconreceta .
Vinos veganos en España y guía para maridar sin sufrimiento animal

¿Qué hace vegano a un vino?
El vino vegano se elabora principalmente para satisfacer la demanda de consumidores que siguen una dieta o estilo de vida vegano, evitando cualquier producto de origen animal. Aunque el vino se elabora a partir de uvas, en el proceso tradicional de clarificación se suelen utilizar sustancias de origen animal para eliminar impurezas y sedimentos, como:
- Albúmina de huevo: Proteína de la clara de huevo.
- Caseína: Proteína de la leche.
- Gelatina: Proteína obtenida de huesos y cartílagos animales, a menudo de pescado o cerdo.
- Ictiocola: Colágeno obtenido de las vejigas natatorias de algunos peces.
Para que un vino sea considerado vegano, se deben evitar estas sustancias en la clarificación. En su lugar, se utilizan alternativas de origen vegetal o mineral, como:
- Bentonita: Un tipo de arcilla que absorbe las proteínas y otras partículas en suspensión.
- Proteínas de trigo o guisante: Ayudan a aglomerar las impurezas para su posterior eliminación.
- Carragenanos: Polisacáridos extraídos de algas marinas.
- Carbón activado: Utilizado para eliminar ciertos compuestos que pueden afectar el color o el sabor.
- Alginatos: También derivados de algas.
- Sílice coloidal: Un compuesto mineral que ayuda en la clarificación.
Además de la clarificación, para que un vino sea estrictamente vegano, se debe asegurar que no se utilicen productos animales en otras etapas del proceso, como en las etiquetas (algunos pegamentos pueden contener caseína) o en los sellados de corcho (a veces se usa cera de abejas).
La producción de vino vegano responde a una creciente conciencia y demanda por productos que respeten los principios del veganismo en todas las etapas de su elaboración.
Marcas recomendadas de vinos veganos
- Tajinaste Ecológico (D.O. Tacoronte-Acentejo, Tenerife).
- Abadía de San Campio (D.O. Ribeiro, Galicia).
- Celler Pardas (D.O. Penedès, Cataluña).
Maridajes veganos con estrella
- Hamburguesa de seitán: Tinto joven de Garnacha (D.O. Campo de Borja).
- Croquetas de «jamón» vegano: Cava Brut Nature (sin azúcar añadido).
Errores que arruinan el maridaje, según sumilleres
- Servir el vino demasiado frío: Los tintos jóvenes deben tomarse a 16-18°C, no recién salidos de la nevera.
- Usar copas genéricas: Una copa de burdeos estrecha potencia los taninos, pero aplasta vinos ligeros como el Mencía.
- Maridar por color: No todos los blancos van con pescado. Un Godello con cuerpo (D.O. Valdeorras) marida mejor con cochinillo que un tinto ligero.
«El peor error es seguir reglas rígidas. Si te gusta un Rioja con sushi, ¡bébelo! El maridaje perfecto es el que te hace feliz» – #José Peñín, crítico de vino.
Cómo servir el vino como un sommelier

En la siguiente tabla se exponen las temperaturas ideales para algunos tipos de vinos.
| Tipo de Vino | Temperatura |
| Cava / Champagne | 6-8°C |
| Blanco joven | 8-10°C |
| Blanco crianza | 10-12°C |
| Tinto ligero (Mencía) | 12-14°C |
| Tinto crianza | 16-18°C |
| Vino dulce | 14-16°C |
Copas imprescindibles para disfrutar
- Copas ISO: Para catas técnicas.
- Copa de Borgoña: Para vinos aromáticos como Albariño, Godello.
- Copa de Jerez: Para finos y manzanillas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿El vino tinto siempre va con carne?
No. Un xakoli (blanco vasco) marida mejor con chuletón que muchos tintos.
¿Qué vino tomar con queso curado?
Un Pedro Ximénez (dulce) con queso azul es una bomba de sabores.
¿Se puede maridar vino con postres?
Sí, pero el vino debe ser más dulce que el postre. Ej: Moscatel con tarta de chocolate.
Algunos Maridajes innovadores para sorprender
- Ostras con sidra natural asturiana donde la acidez y burbujas limpian el paladar.
- Arroz negro con Monastrell (D.O. Jumilla), donde los taninos afilados cortan la cremosidad del alioli.
- Tarta de queso con vino tinto (Rioja Gran Reserva), donde la untuosidad del queso suaviza los taninos.
El maridaje es un viaje de sensaciones, no un examen. ¿Te animas a experimentar? Sube tu combinación más loca a Instagram con el hashtag #MaridajeSinLimites y menciona a @guisarconreceta.
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